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miércoles, 4 de mayo de 2016

Anaísa López: “Postres, una experiencia multisensorial”

Esta entrevista fue realizada por coordinadora de contenido y redes sociales de Actualidad Gastronómica, Rogsel Castillo. Compartimos este material pues exalta el éxito que ha tenido la repostera venezolana, Anaísa López. Nota: solo se tomó un extracto de la entrevista. Si desea leer completamente la nota, visite www.actualidadgastronomica.miami


Muchos dejan el postre para el cierre de la comida, pero para ella está “perfectamente bien” ordenarlo al principio. Psicóloga, escritora, fotógrafa y cocinera, en marzo de 2016 se convirtió en la primera venezolana como embajadora de KitchenAid para América Latina

Foto: vía Facebook
—¿Cuándo y cómo surgió la pasión por la pastelería?
Toda mi vida he adorado los dulces, pero hace aproximadamente siete años comencé a experimentar en la cocina con cajitas de brownies y cosas así. Al principio era un completo desastre, pero amaba con locura (y aún amo) estar en la cocina; medir, pesar, mezclar, hornear y decorar me desconecta de todo, me relaja y me encanta. Con el paso de los días las cajitas de mezclas se me fueron haciendo aburridas porque fui agarrando más experiencia, entonces comencé a experimentar con recetas de internet. Algunas salían bien y otras eran un desastre de mentiras, y como soy curiosa por naturaleza fui aprendiendo trucos a medida que iba experimentando y leyendo más, y a medida que más aprendía (y aprendo) más me enamoraba (y me enamoro) de esto.

—¿Cómo te diferencias de los otros pasteleros? ¿Cuál consideras tu toque especial y diferenciador?
Hablando de los seres humanos en general, creo muchísimo en la individualidad de cada persona y estoy convencida de que aunque tenemos muchísimas similitudes entre nosotros, todos somos diferentes. Nunca me siento a pensar qué me diferencia de los otros porque siento que sería generalizar que los demás son iguales. Tampoco creo que yo sea la única que tenga un toque “especial”, creo que todos lo tenemos. Lo bonito está en descubrir que lo que te hace especial es precisamente que eres diferente a todos los demás, que eres tú. Yo simplemente hago lo que siento correcto y lo que me hace feliz sin mirar mucho a los lados.

—¿Qué importancia cumplen las redes sociales en tu labor?
Las redes sociales son los medios por los cuales puedo mantenerme en contacto diario con mis seguidores y lectores, me encanta contarles mis días, mis sentimientos, mis pensamientos, mis antojos o en lo que estoy trabajando. Amo la capacidad de las redes sociales de conectarme con personas que tienen los mismos intereses y gustos que yo, que disfrutan de mi trabajo y de lo que amo hacer.

—¿Cuáles son los retos que debe enfrentar un pastelero?
Creo que el reto principal es mantenerse actualizado en cuanto a las tendencias sin dejar de un lado tu gusto personal y tu esencia. No es tan difícil, tampoco, es solo cuestión de saber mantener el equilibrio.

—¿Qué importancia tiene la estética en el arte de la pastelería?
¡Un montón!, soy de las que come con los ojos. Creo que comer postres debe ser siempre una linda experiencia multisensorial y el sentido de la vista es el que hace que comience la aventura.

—¿Qué te dan los dulces que no te provee nada más?
Creo que lo único en el mundo que me da algo que no me puede proveer nada más es mi familia, todo lo demás es accesorio.

—Define a la pastelería con una palabra.
Alegría.

Si desea conocer más sobre Anaísa López, visite: 

Entrevista realizada por: Rogsel Castillo

martes, 12 de abril de 2016

Laura Perea: “La repostera venezolana tiene mucho ingenio”

La pasión por la repostería estuvo presente desde su infancia, pues las mujeres de su familia dominaban el arte azucarado, en especial, su abuela paterna, a quien recuerda con mucho cariño cuando esta se encontraba en la cocina elaborando increíbles postres 

Fotografía: vía Facebook
Laura Perea es licenciada en comunicación social y, actualmente, es estudiante de artes culinarias del Centro Venezolano de Capacitación Gastronómica (Cvcg). Siempre estuvo relacionada con el oficio de la repostería desde pequeña, pero su interés por vender postres ocurrió cuando llevó cupcakes de oreo para compartir con sus compañeros en la academia de baile, Solar Latino. Recibió buenas críticas, pero un amigo le propuso vender sus dulces, pues aseguró que eran bastantes deliciosos.
Recuerda que al leer la receta le pareció interesante, ya que era un postre diferente frente al resto. Al principio le costó un poco elaborarlo. Pero, entre ensayo y error, logró crear el perfecto cupcake de oreo. “Me encanta los retos, no me gusta las recetas tradicionales. Apuesto por los nuevos sabores, combinar texturas que generen goce en el paladar, por lo que me atreví a realizarla”, comentó.

—¿La repostería fue un oficio que te llamó la atención o es una pasión que heredaste?
Ambas cosas. Me gusta cocinar y crear postres. Ahora, mi abuela paterna era pastelera, siempre hizo tortas y desde pequeña la veía haciendo el oficio. Por otro lado están mi mami y mi tía, a quienes también les gusta la repostería. En realidad, la mayoría de las mujeres en mi familia hacen tortas. Me paseaba desde pequeña por las cocinas de ellas ayudándolas a elaborar dulces.

—¿Qué te motivó para considerar este oficio como un negocio?
El solo hecho de que me gusta hacerlo. No soy una persona de estar en una oficina y tener solo un trabajo. Me gustar mi profesión y mis pasiones: repostería y danza. Me encanta hacer cosas nuevas y buenas. Hago recetas de mis abuelas, las que consigo en blogs y, en especial, me gusta seguir los consejos que te dan algunas reposteras, porque la repostería es algo de reglas.

—¿Qué postre destaca en tu línea de producción?
Llama mucho la atención el red velvet, les encanta a mis clientes. Pero, siempre trato de tener sabores diferentes más allá del chocolate y vainilla. Por ahora ofrezco solo cupcakes: chispas de chocolate, oreo, café, pie de limón, piña con ponche de crema, torta negra con ponche de crema, zanahoria, parchita y cambur. Aunque siempre hay pedidos especiales, no me niego a intentarlo, pero solo les pido a cambio tiempo y paciencia.

—De cara a la situación de escasez y desabastecimiento en productos y alimentos, ¿cómo te las ingenias para llevar un postre de calidad a tus comensales?
Hay muchísimas cosas que me gustaría hacer, pero por cuestiones de costos y escasez he tenido que dejar a un lado algunos proyectos. Aunque, resguardo los ingredientes básicos, pues esa es mi materia prima, por así decirlo. No me puede faltar: harina, azúcar y mantequilla. Un día decidí hacer cupcakes pero con margarina Mavesa normal y el producto no queda igual. Desde ese momento establecí que no podía arriesgar la calidad de mis postres, pues es lo que más destaca en mi marca.

—Por ahora trabajas en casa, pero toda repostera sueña con tener una tienda física y compartir su talento. ¿Te imaginas lograr esto?
Sí. Tengo mi marca, Lalypop Cupcakes. Ahorita es algo pequeño el proyecto, pero sí me gusta la idea de tener un local y poder vender los postres, pues tengo ideado un concepto. Me gustaría que fuera un café, en el cual las personas, además de probar los postres, puedan conversar, leer, estudiar, pasar un rato agradable. Pero en este país es difícil. No solo frente a la crisis económica que atravesamos, sino que como tal acá no existe esa cultura en ir a la tienda de los postres, a tal hora del día y merendar. 

—¿Podrías compartir algunas recomendaciones para aquellas reposteras que desean iniciar un negocio, pero aún no se atreven?
¡Inténtelo! Es cuestión de ensayo y error. Sí, romperás algunas reglas, pero valdrá la pena. Al principio será difícil, pero no hay razón para dejar de hacer lo que te apasiona. Frustra demasiado el que algunos cupcakes o tortas no queden como lo esperabas, pero la manera de mejorar es seguir practicando. Les recomiendo demasiado que tenga en cuenta las medidas y equivalencias, así como los sustitutos. Sigan blogs que ofrezcan excelentes recetas y escuchen los comentarios de sus clientes, pues ellos siempre tratan de que mejores.  

—Para ti, ¿cómo es la repostera venezolana?
¡Tiene mucho ingenio! La situación del país nos las ha puesto difícil. No es un negocio en donde solo necesitas la creatividad, como en las agencias de publicidad.  Necesitas eso más la materia prima y, en nuestro caso, son los productos básicos los que más cuesta conseguir.

Si desea realizar pedidos, puede visitar:
Instagram: @lalipop_cupcakes
Correo electrónico: lalipop.cupcakes@gmail.com
(Solo pedidos para entregar en Caracas, Venezuela)

Entrevista realizada por: Robianna Parra

lunes, 28 de septiembre de 2015

Yeczabel Molina: “La repostera venezolana es echada pa’ adelante”

Le falta poco para ser chef egresada de la Academia de ArtesCulinarias de Caracas (AACC). Valora muchísimo el arte de crear y confeccionar postres y tortas, por lo que espera sacarle provecho y establecer su propio negocio

Fotografía: por Joana Gomes
La joven entró al mundo gastronómico porque quiso probar con una carrera que le había llamado la atención, no tanto al principio, pero que luego se enamoró por completo.
Asegura que lo más satisfactorio de vender sus postres es “el saber que tiene clientes fieles que valoran tu trabajo” aseguró. Espera muy pronto abrir un negocio, en el cual que se evoque lo casero y lo tradicional.
—¿Cómo entraste al mundo de la repostería?
Nosotros vemos muchas materias en la AACC, pero la que adoré desde el principio fue pastelería. Además ya había hecho cursos de tortas antes de entrar y ya venía trayendo ese gusto por crear dulces.
—¿Desde cuándo consideraste este oficio como un negocio?
Desde que estaba entrando al segundo año de estudiar en la AACC. Empecé a vender cupcakes  durante dos meses, luego entre los estudios y las pasantías no pude seguir. Pero, se le ve ganancia.
—¿Cómo es ese proceso en casa?
Es complicado, no es lo mismo de trabajar en una cocina equipada con un gran horno que trabajar en casa. Tengo una batidora pequeña y las mezclas se hacen en  dos o tres partes.
Busco la receta en internet, si veo que puedo hacerla me animo. La repito varias veces hasta encontrar la perfección, pues en la cocina los conocimientos se logran es con la práctica. Además, en la repostería no se resuelve, pues todo es exacto. Si te equivocaste debes volver a empezar.
—¿Esperas abrir tu negocio?
SÍ.  Yo quiero un café pequeño, reservado, con un toque casero, vintage,  en el cual tenga dos áreas de comida y de dulces, todos preparados por mi, por supuesto. Quiero que sea un lugar sencillo, pero que se sientan los clientes a gusto.
—¿Tienes clientes fieles?
Sí, siempre me están llamando para preguntar si he hecho alguno de los postres, pues a veces me pierdo un poco, pero vuelvo porque los clientes me lo exigen y no hay nada más satisfactorio que ellos te tengan como referente para comprar tus dulces. Eso es positivo porque al suceder esto estamos construyendo una marca.
—¿Qué mensaje quieres compartir con aquellas que aún  no lo han considerado como un negocio?
¡Inténtelo!, no se pongan a pensar en el país o la situación si es caro o no. Entiendo que es un poco difícil, pero si tú amas este oficio, todo es posible. Tratas de conseguir los ingredientes, buscas la receta perfecta o verificas cómo crear sustitutos de otras, en fin… ¡El que quiere, puede!
—¿Cómo es la repostera emprendedora venezolana?
Echada pa’ adelante. Si no consigue lo busca, lo inventa. Le pregunta a todo el mundo cómo se hacen las cosas que no se consiguen. No se quedan en el aparato. Debe entregar su pedido, y así se acueste a las tres de la mañana para dejarlo perfecto, lo hace porque le apasiona su trabajo.

Entrevista realizada por: Robianna Parra

Katherine Ponce: “La repostera venezolana es luchadora”

La joven con tan solo 19 años de edad tiene grandes ideas para establecer a corto plazo su propio negocio, el cual espera que sea exitoso

Fotografía: por Joana Gomes
Katherine Ponce es estudiante de la Academia de ArtesCulinarias de Caracas (AACC), aspira a ser una excelente chef, por lo que aprecia cada uno de los estudios, técnicas y consejos recibidos de sus profesores.
Adora la gastronomía, pero ama las dos artes del mundo azucarado: la pastelería y la repostería. De estas dos ha encontrado la última como un oficio interesante para emprender un negocio, al punto de querer crear prontamente el suyo cerca de su casa. “Tengo a los clientes, me falta establecer el lugar ideal para vender mis productos”, confiesa.
—¿Cómo entraste al mundo de la repostería?
Comencé a estudiar en la Academia de Artes Culinarias de Caracas a principios de este año y tras haber recibido varias técnicas empecé a colocarlas en práctica desde mi casa. Mi madre al verme haciendo eso sugiere que elabore tortas y dulces para vender. No descarté la idea. Decidimos empezar con 60 ponquecitos para practicar de diferentes sabores, sacamos el stand y para mayor sorpresa los vendimos todos.
Desde allí comenzó todo, comprendimos que es rentable el negocio.
—¿Desde cuándo consideraste este oficio como un negocio?
Desde esa experiencia. Hay gente que adora comer torta y buscan la calidad, por lo que debes perfeccionar y mejorar. Pero, cuando le agregas cosas nuevas a tu producto cambia la propuesta y puedes pedir un poquito más a cambio. Por ende hay una entrada de dinero extra y eso no es para nada mal, pues siempre hace falta un poquito más. (Risas)
—¿Cómo es ese proceso de elaborar pedidos en casa?
Anteriormente me ayudaban mi mamá, mi hermana y su cuñado, pero al irse ellos del país este año, solo quedamos mi mami y yo. Entonces,  le explico cómo debe hacer las recetas, está aprendiendo porque últimamente hemos realizados varios pedidos y necesitamos cumplir con los clientes. A veces, le ha tocado elaborarlos sola, porque estoy trabajando, pero siempre me llama preguntándome los pasos a seguir en cada receta.  Ahorita le estoy enseñando a manguear, realizar mezclas y trabajar con fondant.
—¿Esperas abrir tu negocio?
SÍ, y espero que sea muy pronto. Solo debo alquilar un local cerca de la casa para empezar a producir.
—¿Tienes clientes fieles?
Sí, tengo clientes fieles y adoran la torta tres leches. Me pasó que durante tres semanas dejé de elaborar tortas y ellos se preocuparon al punto de acercarse a la casa y preguntar para cuándo iba a realizar tortas.
—¿Qué mensaje quieres compartir con aquellas que aún  no lo han considerado como un negocio?
Inténtenlo, porque es un mundo bonito solo que necesitas tiempo. Pero, vale la pena, logras contactos, clientes y llegas al fondo del corazón de las personas.
—¿Cómo es la repostera emprendedora venezolana?
Persona luchadora. Porque a pesar de muchos tropiezos siempre está allí batallando.

Entrevista realizada por: Robianna Parra