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lunes, 9 de mayo de 2016

Postres franceses con un toque venezolano

Esta entrevista fue realizada por la redactora del portal web Buzzfeed Español, Daniela Cadena. Compartimos este material pues exalta el éxito que ha tenido la repostera venezolana, MaríaFernanda Avendaño. La merideña aseguró que todo empezó con una KichenAid rosada y sus ganas de elaborar el perfecto macaron con un ligero sabor venezolano. Ha tenido tanto éxito que el año pasado abrió dos tiendas en Mérida. Cada día suma nuevos clientes y espera seguir expandiendo su negocio por todo el país.
Vainilla abrió sus puertas en Mérida el 18 de diciembre del 2015, después de crear una clientela leal que compraba por encargo. Lo diferente y peculiar de esta repostería, es que toman clásicos de la cocina francesa, y les dan un toque venezolano
Fotografías: vía Instagram
Edición: por Robianna Parra
¿Desde hace cuánto te dedicas a esto?
Desde hace 3 años después de vivir en Europa un tiempo, allá fue donde conocí los macarons y quedé enamorada.

¿Por qué macarons?
Cuando estuve viviendo en Europa, me di cuenta que los macarons eran famosos en toda Francia y me sorprendió no saber qué eran ni haberlos visto aquí en Venezuela.
Cuando volví me propuse investigar todo sobre ellos y aprenderlos a hacer de forma exitosa. Estuve casi un año probando recetas distintas, hasta que llegué a la que utilizó hoy en día. Realmente fue a base de ensayo y error que logré perfeccionar la receta. Inclusive creo que a medida que hago más, aprendo cosas nuevas que no sabía de ellos.

¿Dónde encuentras las recetas?
He leído muchísimas recetas, voy probándolas y algunas las modifico de acuerdo a lo que me gusta más. Lo que más me ayudó fue conocer y aprender las recetas básicas de la pastelería francesa y al dominar todo eso poco a poco he podido ir creando recetas con ingredientes que conseguimos aquí.

¿Has inventado recetas?
Creo que inventar una receta es un tema complicado porque todo se basa en recetas que ya están establecidas. Pero luego de conocer la pastelería básica sí he podido lograr modificaciones a mi gusto que, aunque no puedo decir que son de mi autoría, sí tienen una parte de mí.

¿Qué es lo más cómico que te ha pasado mientras pruebas una receta nueva?
Tengo dos historias muy cómicas, hace un año estaba horneando macarons y olvidé poner la temperatura correcta (los macarons se hornean a una temperatura muy bajita), cuando volví a sacarlos estaban como unos carboncitos, no sabía si llorar o reírme.
Hace un mes exactamente estaba probando una receta nueva y no calculé bien las proporciones de la receta, fue caótico ¡jaja! tuve que cambiar dos veces de batidora porque se me regó toda la mezcla, terminé batiendo una parte a mano. Salieron seis tortas, fue demasiado gracioso ver que no me pasó por la mente que un litro de claras podían hacer tanto desastre.
Las tortas quedaron divinas al final y todo el mundo se fue con un pedazo gigante.

En un mundo ideal, ¿quiénes serían tus clientes fijos?
Oh, ¡jaja! Me encantaría que Mia Astral y Sascha Fitness fueran mis clientas. Sascha ya los probó hace poco, y creo que ese ha sido mi logro más grande, ya que hice que su cheat meal fuera un macaron.
Leonardo Dicaprio es mi amor platónico desde que tengo doce años, creo que podría morir si lo viera entrando a Vainilla.
Por supuesto Pierre Hermé, él es el Picasso de la pastelería, sería un honor tenerlo aquí y que probara todos los macarons.

¿Te afecta la escasez en Venezuela?
Mantener cualquier negocio ahorita es muy complicado, teniendo en cuenta que el 80% de mis insumos están regulados y los otros no llegan por temas de importación.
Nos afecta mucho, antes usaba Oreo americana, luego cambiamos a la tradicional que era la que se conseguía y ahora solo nos queda la reserva. Inclusive conseguir chocolate es difícil, tratamos de utilizar las frutas de la temporada, pero hemos dejado de hacer algunos postres por temas de escasez.

¿Venden solo en la tienda?
Despachamos al público en nuestras dos tiendas y hacemos envíos a casi todas las ciudades de Venezuela

¿Tienes algún plan de expandir tu negocio?
Tenemos varios planes a futuro: el primero es convertir la tienda en una franquicia, sería un sueño hecho realidad verlas en toda Latinoamérica. Por otra parte me gustaría estudiar pastelería para ampliar mis conocimientos, y por último un libro de recetas de Vainilla.

Si desea realizar pedidos, puede visitar:
Correo electrónico: macaronsvainilla@gmail.com
Dirección: Vainilla Macarons & Alta Repostería. Entrada Urb. Belensate C.C. La Hacienda C.C. Pie De Monte. (Pedidos en Mérida, Venezuela)
Entrevista realizada por: Daniela Cadena

Antonella Urbina: “La repostera venezolana se toma en serio su oficio”

La joven merideña es una emprendedora que desde hace pocos meses ha incursionado en el mundo de la repostería. Asegura que decidió conocer más sobre el oficio para generar una entrada de dinero extra y así poder costear parte de su formación académica

Fotografía: por Robianna Parra

Antonella Urbina es estudiante para tripulante de cabina en Caracas. Confiesa que sus estudios demandan gastos necesarios, por lo que decidió emprender un negocio. Su primera opción no fue elaborar dulces, debido a la situación del país; pero, a pesar de ello, decidió reunir los ingredientes básicos para hornear muffins sencillos. “Estaba clara que no tenía suficiente experiencia en esto, por lo que escogí algo simple y seguro”, comentó.

Piensa que tomó una buena decisión en comenzar con algo pequeño, pues su objetivo era elaborar dulces sencillos, pero con excelente sabor y textura. “Busqué muchas recetas y encontré un blog que ofrecía muffins de diferentes sabores. Realicé el básico, seguí todos los pasos y quedo tal cual”, aseguró.

—Conoces la situación de escasez que enfrenta el país, ¿por qué decidiste tomar este oficio para crear un negocio y no otro?
Sí, sé perfectamente que los productos no se consiguen, principalmente la harina de trigo leudante. Además, sé que el cartón de huevo está súper caro. ¡Y no hablemos de la mantequilla! Pero, el muffin o la magdalena es un ponqué que resuelve perfectamente una merienda. Mata el antojo. Calma un poco el hambre y la gente va a pagar por algo que llene el estómago. Por eso decidí emprender en el área gastronómica, considero que allí hay una entrada de dinero segura, sobre todo, si ofreces un producto de calidad.

—¿Cómo aprendiste?
Busqué en Google varios blogs sobre repostería y llegué a uno que ofrecía recetas de muffins. Las explicaciones eran muy precisas y me pareció perfecto empezar con algo básico. No es mi intención hacer tortas y postres elaborados. No tengo tiempo, por lo que aposté por algo sencillo. Recuerdo que a la quinta vez fue cuando me quedó decente el ponqué. No se quemó, no se hundió, tampoco estaba crudo. Pero, cuando vi que había quedado bien su textura y sabor, supe que ya había dominado la receta.

—¿Ha sido difícil entender algunos términos?
Un poco. Pero, con solo preguntarle a Google salgo de duda. (Risas)

—¿Se podría decir que el Internet se volvió tu aliado principal?
Totalmente. Todas las recetas las busco por Internet. Nada de libros o revistas. Ahora, no todos los blogs ofrecen recetas óptimas, pues algunas no están bien explicadas o no se ajustan a la situación del país. Pero, en mi caso, para no complicarme decidí trabajar solo con muffins y así no tener que buscar tantos sustitutos al momento de elaborar postres.
Siempre me ha gustado irme por lo seguro. A pesar de tener poco tiempo en el negocio, ya tengo un grupo de personas que esperan mi producto. Cuando sucedió esto me sentí orgullosa, pues logré el objetivo. Estoy trabajando en algo que me beneficia y además me satisface.

—¿Entonces sí ha dado buenos resultados?
Sí. Gracias a esta entrada de dinero he podido aligerar un poco los gastos, principalmente, los de mi formación académica. No me puedo quejar.

—¿Qué sabores ofreces?
Muffins de vainilla, chisps, marmoleados, arequipe, zanahoria, piña, limón, calabaza y queso. Pero, pienso incluir algo vegano en mi línea de producción. (Risas)

—¿Esperas más adelante elaborar otros postres además de muffins?
Si la situación del país mejora, sí. Del resto, prefiero reinventar los muffins, seguir agregando otros sabores y frutas. No me interesa hacer cupcakes. No soy muy partidaria de decorarlos con tanto dulce y colorantes. No me parece saludable. Además, el glaseado o la decoración en sí hace que busques otros ingredientes que, lo más probable, estén escasos y toque buscar los benditos sustitutos.

—¿Te ves continuando en el oficio a futuro?
No me lo he planteado. Esto es algo transitorio. Mi idea principal es costear mis estudios y lo he logrado. Ahora, no sé qué me depare el futuro, pero no veo mal la idea levantar un negocio. Todo es posible.

—¿Cómo describes a la repostera venezolana emprendedora?
Una persona comprometida. La repostera venezolana se toma en serio su oficio. Esto es un trabajo, en el cual hay que ser responsable. Trabajamos con alimentos, debemos tener cuidado con lo que manejamos, por lo que siempre debemos optar por producir postres de calidad.                                      
Entrevista realizada por: Robianna Parra

miércoles, 4 de mayo de 2016

Anaísa López: “Postres, una experiencia multisensorial”

Esta entrevista fue realizada por coordinadora de contenido y redes sociales de Actualidad Gastronómica, Rogsel Castillo. Compartimos este material pues exalta el éxito que ha tenido la repostera venezolana, Anaísa López. Nota: solo se tomó un extracto de la entrevista. Si desea leer completamente la nota, visite www.actualidadgastronomica.miami


Muchos dejan el postre para el cierre de la comida, pero para ella está “perfectamente bien” ordenarlo al principio. Psicóloga, escritora, fotógrafa y cocinera, en marzo de 2016 se convirtió en la primera venezolana como embajadora de KitchenAid para América Latina

Foto: vía Facebook
—¿Cuándo y cómo surgió la pasión por la pastelería?
Toda mi vida he adorado los dulces, pero hace aproximadamente siete años comencé a experimentar en la cocina con cajitas de brownies y cosas así. Al principio era un completo desastre, pero amaba con locura (y aún amo) estar en la cocina; medir, pesar, mezclar, hornear y decorar me desconecta de todo, me relaja y me encanta. Con el paso de los días las cajitas de mezclas se me fueron haciendo aburridas porque fui agarrando más experiencia, entonces comencé a experimentar con recetas de internet. Algunas salían bien y otras eran un desastre de mentiras, y como soy curiosa por naturaleza fui aprendiendo trucos a medida que iba experimentando y leyendo más, y a medida que más aprendía (y aprendo) más me enamoraba (y me enamoro) de esto.

—¿Cómo te diferencias de los otros pasteleros? ¿Cuál consideras tu toque especial y diferenciador?
Hablando de los seres humanos en general, creo muchísimo en la individualidad de cada persona y estoy convencida de que aunque tenemos muchísimas similitudes entre nosotros, todos somos diferentes. Nunca me siento a pensar qué me diferencia de los otros porque siento que sería generalizar que los demás son iguales. Tampoco creo que yo sea la única que tenga un toque “especial”, creo que todos lo tenemos. Lo bonito está en descubrir que lo que te hace especial es precisamente que eres diferente a todos los demás, que eres tú. Yo simplemente hago lo que siento correcto y lo que me hace feliz sin mirar mucho a los lados.

—¿Qué importancia cumplen las redes sociales en tu labor?
Las redes sociales son los medios por los cuales puedo mantenerme en contacto diario con mis seguidores y lectores, me encanta contarles mis días, mis sentimientos, mis pensamientos, mis antojos o en lo que estoy trabajando. Amo la capacidad de las redes sociales de conectarme con personas que tienen los mismos intereses y gustos que yo, que disfrutan de mi trabajo y de lo que amo hacer.

—¿Cuáles son los retos que debe enfrentar un pastelero?
Creo que el reto principal es mantenerse actualizado en cuanto a las tendencias sin dejar de un lado tu gusto personal y tu esencia. No es tan difícil, tampoco, es solo cuestión de saber mantener el equilibrio.

—¿Qué importancia tiene la estética en el arte de la pastelería?
¡Un montón!, soy de las que come con los ojos. Creo que comer postres debe ser siempre una linda experiencia multisensorial y el sentido de la vista es el que hace que comience la aventura.

—¿Qué te dan los dulces que no te provee nada más?
Creo que lo único en el mundo que me da algo que no me puede proveer nada más es mi familia, todo lo demás es accesorio.

—Define a la pastelería con una palabra.
Alegría.

Si desea conocer más sobre Anaísa López, visite: 

Entrevista realizada por: Rogsel Castillo

martes, 12 de abril de 2016

Laura Perea: “La repostera venezolana tiene mucho ingenio”

La pasión por la repostería estuvo presente desde su infancia, pues las mujeres de su familia dominaban el arte azucarado, en especial, su abuela paterna, a quien recuerda con mucho cariño cuando esta se encontraba en la cocina elaborando increíbles postres 

Fotografía: vía Facebook
Laura Perea es licenciada en comunicación social y, actualmente, es estudiante de artes culinarias del Centro Venezolano de Capacitación Gastronómica (Cvcg). Siempre estuvo relacionada con el oficio de la repostería desde pequeña, pero su interés por vender postres ocurrió cuando llevó cupcakes de oreo para compartir con sus compañeros en la academia de baile, Solar Latino. Recibió buenas críticas, pero un amigo le propuso vender sus dulces, pues aseguró que eran bastantes deliciosos.
Recuerda que al leer la receta le pareció interesante, ya que era un postre diferente frente al resto. Al principio le costó un poco elaborarlo. Pero, entre ensayo y error, logró crear el perfecto cupcake de oreo. “Me encanta los retos, no me gusta las recetas tradicionales. Apuesto por los nuevos sabores, combinar texturas que generen goce en el paladar, por lo que me atreví a realizarla”, comentó.

—¿La repostería fue un oficio que te llamó la atención o es una pasión que heredaste?
Ambas cosas. Me gusta cocinar y crear postres. Ahora, mi abuela paterna era pastelera, siempre hizo tortas y desde pequeña la veía haciendo el oficio. Por otro lado están mi mami y mi tía, a quienes también les gusta la repostería. En realidad, la mayoría de las mujeres en mi familia hacen tortas. Me paseaba desde pequeña por las cocinas de ellas ayudándolas a elaborar dulces.

—¿Qué te motivó para considerar este oficio como un negocio?
El solo hecho de que me gusta hacerlo. No soy una persona de estar en una oficina y tener solo un trabajo. Me gustar mi profesión y mis pasiones: repostería y danza. Me encanta hacer cosas nuevas y buenas. Hago recetas de mis abuelas, las que consigo en blogs y, en especial, me gusta seguir los consejos que te dan algunas reposteras, porque la repostería es algo de reglas.

—¿Qué postre destaca en tu línea de producción?
Llama mucho la atención el red velvet, les encanta a mis clientes. Pero, siempre trato de tener sabores diferentes más allá del chocolate y vainilla. Por ahora ofrezco solo cupcakes: chispas de chocolate, oreo, café, pie de limón, piña con ponche de crema, torta negra con ponche de crema, zanahoria, parchita y cambur. Aunque siempre hay pedidos especiales, no me niego a intentarlo, pero solo les pido a cambio tiempo y paciencia.

—De cara a la situación de escasez y desabastecimiento en productos y alimentos, ¿cómo te las ingenias para llevar un postre de calidad a tus comensales?
Hay muchísimas cosas que me gustaría hacer, pero por cuestiones de costos y escasez he tenido que dejar a un lado algunos proyectos. Aunque, resguardo los ingredientes básicos, pues esa es mi materia prima, por así decirlo. No me puede faltar: harina, azúcar y mantequilla. Un día decidí hacer cupcakes pero con margarina Mavesa normal y el producto no queda igual. Desde ese momento establecí que no podía arriesgar la calidad de mis postres, pues es lo que más destaca en mi marca.

—Por ahora trabajas en casa, pero toda repostera sueña con tener una tienda física y compartir su talento. ¿Te imaginas lograr esto?
Sí. Tengo mi marca, Lalypop Cupcakes. Ahorita es algo pequeño el proyecto, pero sí me gusta la idea de tener un local y poder vender los postres, pues tengo ideado un concepto. Me gustaría que fuera un café, en el cual las personas, además de probar los postres, puedan conversar, leer, estudiar, pasar un rato agradable. Pero en este país es difícil. No solo frente a la crisis económica que atravesamos, sino que como tal acá no existe esa cultura en ir a la tienda de los postres, a tal hora del día y merendar. 

—¿Podrías compartir algunas recomendaciones para aquellas reposteras que desean iniciar un negocio, pero aún no se atreven?
¡Inténtelo! Es cuestión de ensayo y error. Sí, romperás algunas reglas, pero valdrá la pena. Al principio será difícil, pero no hay razón para dejar de hacer lo que te apasiona. Frustra demasiado el que algunos cupcakes o tortas no queden como lo esperabas, pero la manera de mejorar es seguir practicando. Les recomiendo demasiado que tenga en cuenta las medidas y equivalencias, así como los sustitutos. Sigan blogs que ofrezcan excelentes recetas y escuchen los comentarios de sus clientes, pues ellos siempre tratan de que mejores.  

—Para ti, ¿cómo es la repostera venezolana?
¡Tiene mucho ingenio! La situación del país nos las ha puesto difícil. No es un negocio en donde solo necesitas la creatividad, como en las agencias de publicidad.  Necesitas eso más la materia prima y, en nuestro caso, son los productos básicos los que más cuesta conseguir.

Si desea realizar pedidos, puede visitar:
Instagram: @lalipop_cupcakes
Correo electrónico: lalipop.cupcakes@gmail.com
(Solo pedidos para entregar en Caracas, Venezuela)

Entrevista realizada por: Robianna Parra